8 de mayo de 2009
Cortinas
2 de mayo de 2009
Experimento
Una copa de vino, una cámara de fotos (Photoshop o Paint, al gusto del usuario), y un párrafo cada una.
...estoy harta de ser como soy...
Hay días en los que me siento bien, elegida, especial, única... pero hay otros en los que me levanto y, conforme veo cómo me voy comportando, me caigo peor a mí misma y me arrepiento profundamente de ser como soy, tan sumamente TONTA, con mayúsculas (con lo inteligente que parezco a veces...).
Me entran ganas de dejar de pensar tanto en los demás, en las consecuencias que cada uno de mis actos tendrán sobre ellos, y pensar sólo en mi misma; conseguir ser totalmente libre, comportarme como tanta gente se comporta, con una sola meta en la mente: complacerme a mí misma.
Eso sería lo más inteligente, lo más cómodo, lo mejor para la estabilidad emocional... un mundo manejado por y para mí, con los demás siendo mis marionetas que se mueven a mi gusto. Pero no, no soy así.
No puedo conformarme con los sentimientos corrientes, siempre quiero y busco algo más y, claro, luego pasa lo que pasa: que el mundo no está a mi altura, que no estoy hecha para sentir cosas corrientes.
Y, metida en esa espiral de confusión, soy yo la que se convierte en marioneta. Lo que tenía clarísimo se desvanece y retrocedo hasta un punto que creía superado.
Y me caigo mal.
Si por un momento pudiera verme desde fuera, me daría cuenta de mi error garrafal. Intentaría gritarme, prevenirme, avisarme de todo lo que tengo que cambiar. Hasta darme cuenta de que no puedo obligarme a corregir el rumbo fatal que ya he tomado, y retirarme.
Pero, aunque también sea de las que les gusta escuchar más que hablar y me encante oír consejos de los demás, al final hago lo que me da la real gana, lo que dicta ya no se si mi corazón o la estupidez que siempre me acompaña.
Aunque sepa que está mal, aunque los demás me digan que está mal... nunca actúo en consecuencia de la lógica.
Y sé que eso me pasará factura. Y que debería pensar cada uno de mis actos con cuidado, para que representen lo que yo quiero y lo que a mi me conviene; en lugar de dejar que las cosas sigan su curso, con la estúpida esperanza de que me guíen hacia el mundo de las piruletas y algodones de azúcar.
Porque lo grave no es que no escuche los consejos ajenos, sino que mi propia opinión se convierta en un extra sin ninguna frase en el guión.
I wouldn't like me - Tegan & Sara
30 de abril de 2009
A mistake
A mistake - Fiona Apple
21 de abril de 2009
Tren

Train Song - Feist & Ben Gibbard
15 de abril de 2009
Abril
"Abril no es tan lluvioso en Madrid", pienso mientras abro el paraguas, que últimamente siempre me acompaña, y empiezo a notar la humedad en el pelo. En esta ciudad de clima loco, la gente se vuelve loca por los rayos de sol. Sale uno y sacan las chanclas, y plantan la mesita en el jardín. Aunque saben que al día siguiente lloverá de nuevo, y volverán a refunfuñar.
En cinco minutos estoy en Dupont Circle. Los días de sol, esta plaza redonda se llena de parejas haciendo picnic junto a los tulipanes, de ancianos jugando al ajedrez, de músicos tocando. Pero hoy estoy sola con la lluvia, y sé lo que toca. Guitarra acústica en mis cascos, y ensimismamiento profundo.
Si hoy hiciera sol, repetiría el plan del sábado pasado. Una buena conversación estirada en una tumbona, un paseo por el barrio más bonito de la ciudad, una cena junto a la piscina con una guitarra y buenos amigos. Aunque la mirada se dirigiera más allá del cantante emocionado, de la pareja feliz, del solitario cumpleañero.
Pero no hace sol, y nunca me ha importado menos. Las gotas hacen temblar el rojo de mi paraguas mientras espero, junto a la fuente de la plaza, uno de los tantos ritos por los que tenía que pasar este año, según mi plan original. Un plan para seguirlo sin pensar, sin reflexionar demasiado. Actuando. Y, rodeada sólo por los jardines y por la gente que atraviesa la plaza corriendo porque decidió salir de casa en chanclas, decido cerrar el paraguas.
Sky Blue Sky - Wilco
7 de abril de 2009
Juego

Segundo premio - Los Planetas